El fútbol chino está despertando

Desde hace varios meses estoy siguiendo muy de cerca el fútbol chino. He visto muchos partidos, desde la selección adulta hasta categorías juveniles, he seguido jugadores de distintas generaciones y poco a poco he ido entendiendo mejor un fútbol que desde afuera muchas veces se analiza solamente por los resultados de su selección. Después de todo este tiempo viendo, analizando y generando información, hay algo que empieza a quedar bastante claro: en China se está haciendo un buen trabajo con los jóvenes y los primeros resultados ya están apareciendo.

La Sub23 llegó por primera vez a la final de la Copa Asiática de su categoría y meses después consiguió el bronce en los Juegos Asiáticos, la primera medalla del fútbol masculino chino en 28 años. La Sub17 también llegó a una final asiática y volvió a clasificar a China a un Mundial juvenil después de 21 años. A eso se suman otras selecciones menores que están compitiendo, jugando partidos internacionales y mostrando jugadores interesantes. Un buen torneo puede ser producto de una generación especialmente buena, pero cuando empiezas a ver buenos resultados y jugadores con proyección en distintas edades, ya no podemos hablar solamente de una buena generación.

Eso es algo que también he podido comprobar a medida que avanzo con mi trabajo en CFI. Cada partido que veo me permite generar información, sumar jugadores a mi base de datos y empezar a comparar rendimientos y proyecciones entre distintas edades. Todavía es pronto y estamos hablando de futbolistas muy jóvenes, por lo que cualquier proyección tiene que tomarse con calma, pero los números que he ido construyendo también muestran señales positivas. Lo interesante es que no aparecen solamente uno o dos nombres aislados; cuando vas revisando las distintas generaciones, prácticamente en todas encuentras jugadores que llaman la atención y que vale la pena seguir durante los próximos años.

Y eso habla bien del trabajo que se está haciendo en la formación. La Federación, los clubes, las academias y también el fútbol que se desarrolla en colegios y universidades forman parte de un ecosistema enorme, seguramente todavía con muchas cosas por mejorar, pero que está produciendo jugadores. No todos van a llegar, obviamente, porque destacar a los 16 o 17 años no garantiza absolutamente nada en el fútbol profesional, pero tener dos o tres jugadores interesantes en distintas generaciones aumenta las posibilidades de que algunos puedan terminar dando ese salto. Ahí está, para mí, una de las señales más interesantes que está dejando hoy el fútbol chino.

Wang Yudong (2006) es probablemente el caso más evidente. Es un jugador que ya viene marcando diferencias y su próximo gran desafío debería estar fuera de China, idealmente en Europa. De hecho, después del informe que realicé sobre él en CFI he tenido contacto con scouts y clubes europeos que me han preguntado por Wang, por su posible adaptación al fútbol europeo y también por otros jóvenes jugadores chinos que estoy siguiendo. Para mí es una señal interesante, porque demuestra que el talento que está apareciendo en China empieza a generar atención también fuera del país.

Zhao Songyuan (2009) pertenece a una generación todavía más joven y ya tuvo la posibilidad de entrar en la selección adulta con apenas 17 años. Al mismo tiempo, hay otros futbolistas chinos de diferentes generaciones que ya están realizando parte de su formación en Europa, tanto en categorías juveniles como en equipos filiales. No sabemos hasta dónde llegará cada uno, y sería un error adelantarse, pero poco a poco empiezan a aparecer más caminos para el jugador chino y eso también es importante.

En la selección adulta probablemente veremos un proceso bastante más difícil. Los últimos amistosos dejaron derrotas y es lógico que los resultados generen críticas, pero al mismo tiempo estamos viendo una selección que está dando minutos y oportunidades a jugadores jóvenes. Shao Jiayi está probando futbolistas y tratando de incorporar una nueva generación, y eso necesita tiempo. Si China quiere aprovechar realmente todo lo que viene apareciendo desde abajo, esos jugadores tendrán que jugar, equivocarse, volver a jugar y enfrentarse a selecciones que hoy tienen más experiencia y recorrido. Los resultados importan, siempre, pero en este momento también hay que mirar qué jugadores pueden sostener a China durante los próximos años.

Ahí estará la prueba más importante. China ya está demostrando que puede competir nuevamente a buen nivel en categorías menores, pero ahora tiene que lograr que un jugador que destaca a los 16 o 17 años siga creciendo a los 19, encuentre minutos importantes en el fútbol profesional y llegue a los 22 o 23 preparado para competir de verdad en la selección adulta. También será importante que algunos puedan dar el salto al extranjero cuando estén preparados, no por el simple hecho de decir que juegan en Europa, sino porque competir en otros contextos puede enfrentarlos a mayores velocidades, menos tiempo para decidir y otras exigencias que pueden ayudar en su desarrollo.

Todo esto tomará tiempo. Habrá jugadores que hoy proyectamos muy alto y que finalmente no llegarán, aparecerán otros que quizás todavía no conocemos y seguramente habrá resultados que volverán a generar dudas. Así funciona el fútbol y, especialmente, el fútbol formativo. Pero después de todos los partidos que he visto y de toda la información que he ido generando, mi visión sobre el futuro del jugador chino es hoy bastante más positiva que cuando comencé este seguimiento. No solamente porque los resultados de las selecciones menores están ahí, sino porque mi propia data empieza a mostrar que detrás de esos resultados hay jugadores y generaciones que vale la pena seguir.

Desde CFI quiero seguir siendo parte de ese camino, viendo partidos, generando información, detectando y proyectando jugadores, pero también buscando formas de ayudar a jóvenes futbolistas, academias y clubes que están trabajando para desarrollar el fútbol chino. Me queda muchísimo por conocer y seguramente también mucho por aprender, pero mientras más me acerco a este fútbol y más información genero, más claro veo el trabajo que se está haciendo y el potencial que existe en las generaciones que vienen desde abajo.

El fútbol chino está despertando. Los resultados ya empiezan a mostrarlo, los jugadores están apareciendo y esto recién comienza.

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